De manera inherente, el ser humano, acostumbra a culpar a cualquier cosa ajena antes que reflexionar y admitir los errores propios. Evidentemente, nos sentimos mejor pensando que otros han fallado, que afrontando las consecuencias de un fallo propio, y el miedo a sentirse así, a mi modo de ver, provoca esa reacción.
Sé que esta entrada puede crear controversia, porque como se suele decir, la verdad ofende, y no es que yo crea que mi opinión es "la verdad" y por tanto ofenda, pero de buen seguro, más de uno se sentirá identificado. Lo siento, no pretendo dañarte.
Vayamos al grano... El número de personas que se sienten engañadas por el sistema financiero y político de España, por su situación hipotecaria, es cuando menos, grande. Existen en España miles de familias, parejas e individuos que tienen que afrontar grandes pagos, que compraron para invertir ó para vivir, y ahora, al querer vender ven que su vivienda ha bajado de precio ó bien no se vende ó ambas cosas.
¿Es justo culpar al sistema financiero de nuestra situación? Sí, lo es. ¿Es toda la culpa del banco? No, no lo es.
Es completamente comprensible y aceptable que los conocimientos económicos de un individuo medio no le permitan entender que se encuentran en una burbuja inmobiliaria, ni saber que la información que les llega está condicionada por unos u otros intereses y tengan que leer entre líneas. Tampoco debe saber que el sistema financiero sea débil, ni anticiparse a la crisis, por todo ello no es culpable, pero sí es culpable por pedir préstamos por encima del 100%, por incluir los muebles del piso, la compra de un coche ó la cancelación de un préstamo anterior.
¿Porqué pasa esto? A la gente no le interesa lo más mínimo cómo funcionan los préstamos, el euribor (u otros índices), ni los tipos de hipoteca existentes hasta el momento de la compra, pero yo me pregunto:
¿Acaso no miramos todos los modelos y opciones del coche que nos gusta cuando queremos comprarlo?
¿No buscamos el móvil que tenga todas las opciones que necesitamos?
¿No decimos, quiero un portátil, pero uno normal que no quiero hacer cosas raras?
Pues la importancia de todas estas compras no son nada con la idea de estar 30 años pagando una mala decisión.
En definitiva, si vais o pensáis hipotecar vuestra vida, hacedlo lo más informados que podáis, seguro que obtenéis grandes beneficios.
lunes, 23 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario