"I don't like what you are saying, but I struggle so that you can say it...".
El otro día vi esta frase en la camiseta de un chico en el metro. Es una cita de Voltaire que viene a decir algo así... No me gusta lo que dices, pero lucho para que puedas decirlo.
Creo firmemente que los cambios a mejor siempre tienen un precio, porque de no tenerlo, ya se habrían producido. Sin ir más lejos, la libertad de expresión de la que puedo hacer gala en este escrito, tiene un precio democrático, y es que tan factible es hablar para bien como hablar para mal, por suerte, la educación media de la gente avanza y esto decanta la balanza en nuestro favor.
En sociedad, los cambios son lentos, muchas veces generacionales, pero se deben abrir puertas y trabajar en favor de abrirlas para que una vez abiertas se pueda trabajar por limpiar los problemas escondidos tras ellas.
En lo personal, los cambios suelen conllevar como pago cuestiones económicas o de costumbres, por ejemplo, por simple que parezca, eliminar una adicción a veces se torna imposible por no dejar de lado "amistades", costumbres, lugares...
Por ejemplo, y entrando en política aunque no sea el objetivo de este blog, el PSE tiene el duro papel de abrirse la puerta en el País Vasco. Tiene un alto precio a corto plazo pero son conscientes que es un bien para la gente.
No tengamos pues miedo al cambio, afrontémoslo en el momento que nos sintamos más fuertes ó simplemente cuando venga. No lo esquivemos. Si te sientes fuerte, lucha por algo mejor, si no, me conformo con que hagas buen uso de lo que otros nos han traído.
Dr. Flasche, espero te sientas identificado, esta cita es en tu honor.
lunes, 9 de marzo de 2009
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