jueves, 8 de octubre de 2009

Rapid 2 - 4 Cet-10

El pasado sábado volvimos a Nacional, y lo hicimos por la puerta de atrás.

Era un día para recordar: El estreno de muchos jugadores en una categoría máxima, el estreno oficial como campeón de División de Honor y primer partido de temporada. Todo estaba preparado para ser un buen día, un buen espectáculo y una ocasión de oro para disfrutar de lo que más nos gusta. Pero... volvió Cet-10, volvió el equipo que nos sacó los colores el año pasado, y que, con un equipo netamente inferior a aquel, nos dejó cariacontecidos de nuevo.

Como es lógico fuimos a por el partido desde el principio. Sabedores de que tácticamente estamos lejos de dominar las situaciones que presentan los abatares de un partido, prefirimos apretar, que es tácticamente más fácil que la media pista o la zona. Salió mal porque nos adelantamos a los 40s de partido (¡Cuántos no pensaron a estos les metemos siete!) y dejamos de apretar a los 4 minutos. Fue por entonces cuando encajamos el 1-1 en una jugada desafortunada y tras una pérdida de balón de principiante en media pista.

Aún así, nuestros próximos minutos fueron bastante mejores, muchas ocasiones desbaratadas por una gran actuación del portero rival (el pobre al final se rompió el menisco, LE DESEO LA MEJOR RECUPERACIÓN!), y eso, nos minó la moral, nos inyectó un par de toneladas de ansiedad y a ellos les dió confianza y aire, aire que aprovecharon para adelantarse merced a un doble penalti ajustado al palo derecho y por alto.

Para la segunda parte hablamos de mejorar colectivamente, de no abusar del balón y jugar más sin él, de movernos y movernos sin él, porque, al fin y al cabo, sólo hay uno para cuatro jugadores (tal vez cinco). Hablamos también de fortalecernos en el rechace, que nos había sido esquivo por varios motivos, pero, ni sucedió lo primero, ni sucedió lo segundo.

Corría el minuto 6 de la segunda parte cuando expulsaron claramente a un jugador rival, y, como el juego era pobre y los jugadores daban muchísimas muestras de ansiedad y desesperación, decidí gastar mis armas. Tiempo muerto y esperar que el más que posible gol arreglara más nuestros ánimos que el marcador. No llegó y nos hundimos, y aunque no dejamos de intentarlo, finalmente, 2-4.

Esta semana a Manresa, alternativa culé al campeonato. Estaremos mejor, seguro que sí!

No hay comentarios:

Publicar un comentario