fuimos a jugar a Mataró contra un equipo con opciones de ascenso, lo cual, por pocas que fueran, nos indicaba que ibamos a tener un partido reñido y difícil, y así fue.
Nuevamente el partido empezó con retraso debido a los fallos de federación o el colegio de árbitros, pero esta vez 'sólo' fueron unos 15 minutos.A mi parecer, el partido se repartió en una parte para cada equipo, cuyos acontecimientos os relato a continuación...
En los primeros minutos, Mataró nos dominó con claridad tanto en ataque como en defensa, jugaban más relajados y más concentrados que nosotros, con un juego de tres muy claro con su cierre dando mucha facilidad al jugador de balón y el pivote buscando muy bien los espacios generados por nuestra media presión.
Y digo media presión porque aunque la intención era presionar arriba los primeros minutos, no pudimos hacerlo, seguramente porque tardamos demasiado individualmente y como conjunto en situarnos en el campo antes y después de cada jugada, de cada embite.
Así, en una jugada con pivote, el Mataro consigue una situación de 1x1 en banda muy cerca del area rival, y con acierto del jugador consigue irse de su marca anulando por completo cualquier reacción del defensor. Por suerte, una ayuda defensiva obstaculiza al rival, pero el precio no es otro que un claro penalti. El portero eligió su costado derecho, pero el rival acertó por el medio, 1-0.
Debía correr el ecuador de la primera mitad cuando empezamos a encontrar nuestro sitio tácticamente, pero las sensaciones seguían sin ser buenas y los nervios crecían tanto, que incluso nació algún reproche en pista y sus consecuencias. Cabe destacar que Mataró tuvo dos o tres ocasiones claras de aumentar su marcador y nosotros algún tiro inquietante.
Y ahí, pasados unos minutos y contrariamente a lo sucedido el día anterior, apareció la táctica y la fortuna, un gol de córner de un chute mordido que se paseó dócil por el area rival hasta encontrar hueco en la malla local.
De ahí hasta el pitido, por lo que yo vi y recuerdo, un sinfín de tensión y actitud y de ir y venir a pelear cada balón.
Sinceramente, el juego de mi equipo no me gustaba, tampoco le gustaba a los jugadores y pensé y concluimos, que nada importaba, que debíamos luchar por ser campeones, y contrariamente, estabamos luchando por no dejar de serlo sin serlo. Y les pedí que jugaran, que soltasen las piernas y el desparpajo, que sintieran confianza en ellos mismos. Así salimos a pista.
La segunda parte empezó como acabó la primera, con tensión y fuerza, y fruto de una falta cerca de medio campo llegó el 2-1, un balón a banda, un despiste defensivo y un chute suave y colocado cerca de la escuadra del palo largo. Jarra de agua fria, muy fria.
Por suerte, había tiempo para la reacción, y la tuvimos, dominamos el partido pese al marcador y marcamos 2 goles de muchísimo talento. El 2-2, balón al pivote a unos 11 metros que se gira y conecta raso al palo derecho del portero, y el 2-3, balón largo en contra ataque, sombrero al portero y volea con poco ángulo.
Finalmente, y gracias al acierto de su gran portero, el resultado no se movió pese a ocasiones clarísimas que nos hicieron suspirar más de una vez y contener la euforia.
Al final, unos minutos de defensa nos dieron la gloria.
Y con ello, Eric, Albert, Juanito, Marc, Randdy, Alex, Cristian, Xavi, David y Victor nos llevaron a marcar la fecha del 16 de Mayo de 2009 como el día en el que el F.S. Rapid Santa Coloma logró el título honorífico de Campeón juvenil de la categoría Division de Honor Catalana